25 octubre 2013
29 junio 2013
momento sentido/s
¿Qué
veo?
Vegetación verde
Un horizonte verde donde los árboles son más altos que las casas
Un
cielo azul bebé
Y
mi vientre que se hincha al inspirar
¿Qué
escucho?
Una
moto
El
camión de la basura
Niños
jugando en un colegio
La
sierra mecánica del jardinero podando el jardín
El viento jugando por entre las
hojas
Y
mi respiración cada vez más apurada
¿Qué
huelo?
Brisa fresca
Hierba
cortada
Brownie
de chocolate humeando desde el horno
Mi
bronceador
Y
un aroma que nace de dentro
¿Qué
toco?
El
plástico de las teclas de mi ordenador
Lo
tierno de las hojas de mi pequeña selva
El
cristal liso y fresco de mi vaso
Mi piel morena, húmeda y caliente
¿Qué
saboreo?
sol líquido que se cuela por mis labios
el jugo de tu boca cuando me sonríes
Y
mis labios, sabor a refresco de avena con hielo
¿Qué
siento?
fuego de adentro
Sudor Frío en la espalda
Sudor Frío en la espalda
Un
nudo en el pecho
Rabia
contenida
……se
cayó la conexión……
21 febrero 2013
18 febrero 2013
01 diciembre 2012
manos verdes, pies azules

Soñé
que subíamos la tierra al cielo
y que bajábamos el cielo al suelo
que del verde llovían frutos
y en el cielo nadaban peces
que nuestra mente eran los lábios
y nuestra boca los ojos
que sonreíamos con la frente
y fruncíamos la boca al besar
que respirábamos aire fresco
en vez de recoger el que anda por el suelo
que leíamos con los pies
y caminábamos con el corazón
Me desperté y, sigo soñando.
29 noviembre 2012
HELP
De la serie, Anoche tú estuviste en mis sueños (9)
Juntas -no sé con quien a decir verdad, pero hay un nosotras aquí- vamos a meditar en un edificio enteramente dedicado a la meditación. El edificio está en ruinas. En el hall de entrada, hay una sala a la derecha y otra a la izquierda. A la derecha, la puerta está entreabierta. No hay luz y se siente gente dentro. De la sala de la izquierda sale una mujer secando un portavelas:
- ¡Que increíble! Se puede estar en silencio y la gente entra y sale sin molestar. Qué guay ¿no?
Un hombre se molesta por el comentario, enciende un cigarro delante de todos.
No me gusta él. Atravieso el humo y continuo sola escaleras arriba. En el primer piso hay una cuarto vacío con una cama doble y una cómoda a los pies. No pude resistirlo. Me acuesto y me quedo dormida. Al poco, alguien entra en la habitación y me despierto sobresaltada. No lo conozco. No me muevo por si acaso. Por el rabillo del ojo, veo que se acerca a mi bolso. ¡Me quiere robar!. Yo dormia de lado, de espalda a la puerta, con el brazo derecho estirado, y en mi mano, un coche azul de juguete. Me dio miedo. Me sobrecogí y apreté el coche sin querer. El hombre lo escuchó y se asustó. No sé, pensó que era un arma o algo así. El, sí saca un arma y me apunta a la nuca. Aprieto los ojos y me contraigo entera. Mi cuerpo recibe una descarga eléctrica que lo paraliza entero. El hombre rodea la cama y se pone de frente de mi:
- No me jodas, ¿vale?. Quédate quieta y calladita.
No me muevo. No puedo. No tengo cuerpo. Pero tengo voz. Lo único que no tengo paralizado es la VOZ. Y empecé a gritar:
- ¡Ayudaaa! Qu'alguien m'ayude foh favor.
No podía articular bien mis palabras; tenia los labios como cuando vengo del dentista. El hombre se enfada. Levanta el brazo para golpearme en la cabeza con la culata de la pistola y, encharcada en sudor, acudo al llamado de mis gritos. Salgo en mi propia ayuda y me despierto.
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