Camino por una vereda de pinos
(A mí, los árboles me parecen hombres sin piernas por abajo,
y, catavientos por arriba.)
Céfiro pasa de página
Cada rama toma un rumbo.
(Mmm! todas son interesantes...
Pero el camino es uno.)
Entre brisa y agua,
me brota un nudo;
en la punta de cada rama, un lamento.
Un retoño se inclina
y me ofrece una lágrima.
Yo, le regalo mi piña.
Ellos se quedan suspirando.
Yo sigo caminando




