07 junio 2008

ejercicio de diario

4 de abril 2008

El día amaneció nublado, pero sin importarle a nadie porque todo el mundo sabe, que este es el momento de la toiletterie. Más tarde, según vaya avanzando el día, saldrá el sol con su luz y su calor, y empezará a repartir esos rayos generosos a toda esa población de aves, árboles y gente que se acaban de desperezarse. Todos se andan peinando, y lavando la cara. La Guacharaca ajusta las cuerdas de su caja rota; la golondrina emite su primer canto anunciando la mañana, el pájaro carpintero se pone manos a la obra, el cristofué vuela de hoja en hoja recogiendo agua para sus pequeños mientras afina su canto. Todos cantan formando la orquesta que al unísono anuncian la llegada del gran sol.
Sí, así sucede desde el primer día que llegué a Caracas. Ya hace un mes y una semana que vivo por acá. Y, hoy retomo a mis páginas de la mañana con algunas variaciones, como decía Borges, pero de nuevo las páginas de cada mañana. Las variaciones: el verde fértil y exuberante, que todo lo cubre, las flores de colores, que nadie pintó, la música, que nade estudió. Venezuela tiene más cantidad y variedad de aves que todo Estados Unidos e Inglaterra juntos, y éstas cantan durante todo el día. Un amigo me llamó el otro dia, y me preguntó que si vivía en una pajarería. Así es el telón de fondo duarnte las horas de luz.
Impresionada por la naturaleza de aquí, como una urbanitas occidental de las ciudades grises de allá, me la paso intentando integrar en la cotidianeidad todos los sonidos y los colores, que para mí pertenecen al mundo de lo extraordinario.
Llegué aquí después de toda esa planificación de meses, y estrategia bien organizada. Después de tener mi mente en pura logística, a todos los niveles desde los macrologístico-económicos y laborales, logístico-afectivos, hasta los logístico-sintéticos para poder entrar todo lo necesario en una maleta y media, llegué al objetivo. Es decir, llegué físicamente. A partir de ahí, he tenido que seguir llegando del resto de las maneras.

6 de abril 2008

Hoy empiezo mis páginas de la mañana en este nuevo libro de hojas blancas, hecho por un muchacho de la calle en Caracas, todo encuadernado y decorado. ¡Hace falta valentía para aprender un oficio como este sin tener casa y estar viviendo en la calle!
Sí, valentía y coraje es lo que necesito yo para seguir adelante en esta aventura de la escritura. Valentía para dedicarle un espacio cada día. No tener miedo a que no salga nada en mi mente, pero que salga en el papel, sea lo que sea.
Quiero pasar de mente a acción, de intelecto a cuerpo. Todo lo que me rodea aquí es cuerpo, y yo lo miro y lo miro con mis ojos de la mente, con mis ojos del corazón y el deseo, y así me quedo como una estatua de yoga, trofeo o promoción pero nada más.
¡CUERPO!, ¡CUERPO!, ¡CUERPO!, ¡CUERPO!
¡ESCRIBIR Y LUCHAR! ¡ESCRIBIR Y LUCHAR!
Me siento bien aquí. Hay algo que he sentido, y que creo que tiene que ver con el continente americano. Todo es más grande. Todo es más extenso y más intenso. Es como si aquí estuviera tirada a merced de la naturaleza. Es como si Europa te protegiera de esta inmensidad. Europa te protege de lo salvaje, de estar a merced de los elementos. Sientes que hay una estructura detrás.
¿Tendrá que ver con la pobreza? Bueno, tiene que ver y no tiene que ver. Pero aparte de esto hay una violencia en la naturaleza; el calor es más agresivo, el viento es más fuerte, el tamaño de la vegetación me hace sentir como Alicia en el País de las Maravillas. Hay una supervivencia obligada, aunque los mangos están ahí colgando, solo hay que recogerlos. Aquí nadie se muere de hambre. Nadie se queda niño tampoco. Nadie permanece inocente. Todo niño se convierte en hombre, y toda mujer está obligada a crecer. No hay adolescencia tardía. No hay protección. Los instintos pegan fuerte. El alma sigue el destino implacable de la naturaleza. El riesgo es la vida, pero el alma está a salvo. La vida hay que aprender a protegerla. ¿será esto una manera de curar el alma?

3 comentarios:

pedro a. cruz cruz dijo...

Todo lo que escribes es encantador.

Francisco Pereira dijo...

Toda una experiencia de los sentidos, así es el trópico, un regalo a la vida... !disfrútalo!

Neiffe dijo...

Querida...esto es absolutamente cierto, que bien lo describis, pero ademas, todo lo contrario es mi respuesta al "porque no vivo en Europa" y del porque siempre me quedo aqui, en algun lugar de este continente... y es por eso que decis, porque es mas grande, mas colorido, mas caotico, mas fresco, mas azul, mas oloroso, mas ...este lugar que se llama America es siempre MAS...
Me encanta leerte. Señora Taur de la palabra