03 agosto 2010

cielo verde, mar azul

Buscando el verde, encontré el azul.

Estoy que devoro esa superficie líquida e inmensa con los ojos.
Estoy que la desgasto de tanto mirarla.
Estoy que respiro agua, para que algo más que aire inunde mis pulmones.
Estoy que me cubro con ese manto azul para olvidar el tiempo.

....desde aquí,
enterrada en mi jardín.

¿Será que la soledad es un jardín?
¿Será que es como la tierra, generosa y fértil?
¿Será que tiene poderes mágicos cuando la cultivas?

Tierra, agua, calor y esperar ahora…..

desatan la voz,
engendran deseos,
responden preguntas
marcan direcciones
toman decisiones
descubren secretos
recuperan la memoria,
hacia adelante también.

Quedarte quieta
Sentir el miedo, sin salir corriendo
Quedarte quieta
Confiar en que caminas sobre tu propio destino
Quedarte quieta… ahora

4 comentarios:

carliflor dijo...

Sabe a caribe, sabe a acoruña, sabe a cataluña...y sabe a chuspa...
los colores..se saborean, se comen..que bueno que escribes otra vez...

Oly Fuchs dijo...

¡Poetisa! ¡Muy bien! Continuamos en contacto amiga, saludos,
Olga

rabas dijo...

Quedarse quieta ...es la mejor manera de andar.Excelente como siempre Marijose!!!!Un abrazo.

Taty Cascada dijo...

La soledad es un jardín... de rosas o cardos.
Un abrazo.